El esófago es un tubo que transporta la comida desde la boca hasta el estómago. El reflujo gastroesofágico consiste en el paso del contenido gástrico al esófago, a través del esfínter esofágico inferior.El material refluido puede ser contenido del estómago o del intestino.. Eso permite que el contenido del estómago regrese, o haga reflujo, hacia el esófago y lo irrite. Puede aparecer una sensación de ardor en el pecho o la garganta denominada acidez. Algunas veces se puede sentir el sabor del líquido del estómago en la parte posterior de la boca.

Causas

Son diversas en parte se deben a:

  • Relajación del esfínter esofágico inferior. La alteración de la motilidad del esfínter esofágico inferior por alteración de diversos mediadores (VIP, péptido YY, motilina, colecistoquinina y neurotensina).
  • El aclaramiento esofágico disminuido por:
    1. Disminución de la actividad peristáltica esofágica.
    2. La salivación aumenta (más viscosa y con pH más alto) en caso de Reflujo Gastroesofágico, como mecanismo de defensa. El tabaco, disminuye el aclaramiento esofágico, reduciendo la salivación.
  • La mucosa esofágica. No es una mucosa preparada para aguantar el ácido del estómago, por ello se lesiona con facilidad. Trata de defenderse a base de una salivación más intensa.
  • La actividad motora del estómago y el retraso del vaciamiento gástrico contribuyen a favorecer el reflujo Gastroesofágico.
  • Otras causas secundarias de reflujo gastroesofágico son:
    1. Embarazo
    2. Estenosis pilórica
    3. Enfermedades respiratorias
    4. Enfermedades sistémicas (colagenosis)
    5. Hernia hiatal

En la mayoría de los casos se trata de un reflujo mixto debido a la suma de los factores.

Un Gastroenterologo es el profesional de la medicina más indicado para tratar esta dolencia.  

Para reducir el reflujo de ácido, existe un consenso entre los especialistas y recomiendan:

• No acostarse después de comer y esperar dos o tres horas antes de irse a dormir después de la cena.

• Elevar la cabecera de la cama de cuatro a seis pulgadas.

• Bajar de peso si se requiere.

• Dejar de fumar.

• Evitar comer en exceso, y por el contrario, procurar comidas ligeras y más frecuentes durante el día.

• Evitar, en la medida de lo posible, las aspirinas y la mayoría de los medicamentos para el dolor.

En una dieta contra la acidez es tan importante la calidad de los alimentos como su cantidad, y el fraccionamiento y periodicidad de su ingesta.

Cada caso debe ser evaluado por un profesional capacitado, pero como pautas generales podemos citar:

• Dieta normocalórica y ligeramente rica en proteínas, que aumentan la presión en el esfinter esofagico inferior, y baja en grasas, que la disminuyen. Aparentemente, los hidratos de carbono no provocan un diferencia notable.

• Ingestas de poco volumen y alta periodicidad. 5 comidas diarias es una buena idea: desayuno, media mañana, almuerzo, merienda durante la tarde y cena, que es aconsejable que sea al menos 3 horas antes de acostarse.

• El arroz y el pan, las judías, y el tofu (queso de soja) pueden ser una buena ayuda para disminuir el ácido, y además son alimentos suaves. No se debe exagerar, porque el exceso de cualquier alimento puede estimular a su vez la producción de ácido.

• Eliminar alimentos que disminuyen la presión del esfínter esofágico inferior: alcohol, menta, ajo, cebolla, chocolate, grasas, quesos fermentados y muy curados, cava o vino blanco.

• Las temperaturas de los alimentos son importantes. El excesivo frío o calor son irritantes de la mucosa gástrica. Se aconseja comerlos templados

• Alimentos que irritan la mucosa gástrica deben ser evitados también (zumos de cítricos, vinagre, tomate y derivados, pimienta, mostaza, algunos productos integrales o melón, pepino, pimiento - estos últimos según tolerancia -)

• La forma de cocción es relevante. Las verduras y frutas crudas deben ser peladas y sin semillas. La carne no debe estar demasiado cocida, y al cocinarla a la parrilla, la costra tostada es irritante. Se prefieren las carnes hervidas. Los alimentos fritos son desaconsejados en general, así como las comidas muy compuestas y condimentadas.

• Las carnes blancas son menos irritantes que las rojas, ya que son más fácilmente digeribles y permanecen menor tiempo en el estómago. Carnes magras, pescados.

• Las grasas deben ser, en general, evitadas. Pero una dieta normal debe contenerlas para un perfecto balance alimentario.

• Los dulces deben ser evitados en exceso.

• La leche, que ha sido un pilar del tratamiento, de hecho estimula la secreción de ácido gástrico. No debe ser eliminada de la dieta, pero se aconseja consumirla en cantidades reducidas y fraccionadas.

• Las fibras crudas, el salvado en exceso, los condimentos fuertes, la cafeína son altamente irritantes de la mucosa gástrica.

• El alcohol es un enérgico promotor de la secreción ácida, por lo que suele aconsejarse que se restrinja el consumo de alcohol a cantidades pequeñas y diluidas. La cerveza, en particular, casi duplica la acidez estomacal en solo una hora.

• El tabaco es un factor de riesgo para la aparición de úlceras y sus complicaciones, y parece impedir la cicatrización y aumentar la incidencia de recurrencias, las cuales tienen una correlación con el número de cigarrillos diarios.

Otros cambios de hábito, como una actividad física apropiada a la edad y estado de cada persona, y la adopción de comportamientos que reduzcan el nivel de estrés ayudan a normalizar los trastornos gástricos.

Por último, el médico es quien debe aconsejar el uso o no de medicamentos tales como antiácidos comunes, los bloqueantes H2, inhibidores de la bomba de protones, etc.

Cambios en la dieta que pueden ser beneficiosos

                Consumir alimentos o bebidas con menta verde, yerbabuena o cualquier otra especia con aceites aromáticos fuertes provoca la relajación del esfínter esofágico inferior y puede contribuir a los síntomas en personas con RGE (reflujo gastroesofágico ). El chocolate también relaja el esfínter esofágico inferior y puede causar acidez. Las bebidas ácidas como jugos, café y té, lo mismo que las bebidas carbonatadas, el alcohol y la leche, también se han relacionado con un incremento en las agruras acompañadas de dolor.

                Dieta baja en grasas: No está claro si reducir el consumo de grasas en la dieta es importante en los pacientes con RGE. Siempre se ha recomendado a los pacientes con esta enfermedad que observen una dieta baja en grasas, porque los alimentos grasos parecen asociados a un incremento en la acidez y porque se ha visto que los alimentos con grasas debilitan el esfínter esofágico inferior tanto en personas saludables como en quienes padecen RGE.

                Leche de vaca: Los bebés que sufren de RGE pueden tener alergia a la leche de vaca. Algunos estudios pequeños estimaron que la alergia a la leche era la causa de RGE en alrededor del 20% de los niños con este problema; sin embargo, un estudio más grande, con 204 bebés con RGE, diagnosticó alergia a la leche de vaca en el 41%. En estos bebés, los síntomas del reflujo mejoraron al eliminar de la dieta los productos lácteos.

Cambios en el estilo de vida que pueden ser beneficiosos

                Tabaquismo: Fumar debilita el esfínter esofágico inferior y es un factor de riesgo importante para la RGE. Un estudio en bebés con RGE encontró que la exposición al humo del cigarrillo en el entorno está asociada con el reflujo, lo que llevó a los autores a concluir que el humo de los fumadores que están a su alrededor contribuye directamente a la RGE en bebés.

                El estrés psicológico y el alcohol también están asociados con un debilitamiento del esfínter esofágico inferior y con síntomas de RGE.

                Obesidad: En algunos estudios, pero no en todos, se encontró que la obesidad incrementaba el riesgo de padecer de RGE.

                Posición corporal: Muchos especialistas recomiendan que las personas con RGE eviten recostarse antes de tres horas después de comer y sugieren elevar la cabecera de la cama para evitar los síntomas durante el sueño, al igual que utilización de sillones que fomenten una curvatura de la espalda pronunciada.

                Ejercicio: La RGE se presenta con más frecuencia durante el ejercicio que cuando se está en reposo y puede provocar dolor en el pecho o dolor abdominal. Un estudio encontró que aumentar la intensidad del ejercicio aumentaba también el reflujo tanto en atletas en entrenamiento como en personas sin él. Se ha observado que comer antes de hacer ejercicio agrava la RGE. Es adecuado que las personas con RGE se ejerciten como parte de un estilo de vida saludable, pero deben elegir actividades que sea menos probable que les causen síntomas de reflujo.

Hierbas que pueden ser beneficiosas

Las tres principales categorías de hierbas que se emplean para tratar la indigestión cuando no se conoce la causa del problema son: carminativas (para los gases), amargas (estimulantes digestivos) y demulcentes (calmantes).

Regaliz: El regaliz, en particular el regaliz masticable sin glicirricina (DGL), ha demostrado ser un tratamiento efectivo para curar las úlceras estomacales y duodenales; sin embargo, no se han hecho estudios del regaliz en relación con la RGE.

Jengibre: En realidad sirve. A diferencia de los fármacos, no produce efectos secundarios, ni siquiera somnolencia porque su vía de acción no es el sistema nervioso. Además es un remedio excelente contra las náuseas, tanto en polvo, galletas o bebidas (Ginger Ale).

Alcachofa (Cynara scolymus) (Extractos que proporcionan de 500 a 1,000 mg diarios de cinarina, el principal componente activo de la alcachofa): La alcachofa, además de ser una planta comestible, es una hierba amarga suave. En estudios doble ciego se ha comprobado que es benéfica para las personas que padecen de indigestión. La alcachofa es particularmente útil cuando el problema lo causa una falta de producción de bilis en el hígado.

Celidonia (Chelidonium majus) (De 1 a 2 comprimidos de extracto [estandarizado para contener 4 mg de celidonina por unidad] tres veces al día, durante seis semanas): En un estudio doble ciego se encontró que un extracto estandarizado de celedonia podía aliviar los síntomas de la indigestión (como los cólicos, la sensación de plenitud y las náuseas) mucho mejor que el placebo.

Alcaravea (Carum carvi) e hinojo (Foeniculum vulgare): Puede prepararse un té moliendo de 2 a 3 cucharaditas de semillas de hinojo o alcaravea u hojas de yerbabuena, y luego hirviéndolas a fuego lento en una taza de agua (tapadas) durante diez minutos. Tómense tres tazas o más al día, justo después de las comidas. Estas hierbas son excelentes carminativos.

Jengibre (Zingiber officinale): El jengibre es una especia bien conocida por su uso tradicional como tratamiento para diversos problemas gastrointestinales que van desde la flatulencia hasta las úlceras. El jengibre tiene propiedades anti inflamatorias y reduce las náuseas. Se ha visto que el jengibre puede mejorar los movimientos espontáneos normales del intestino, lo que ayuda a la digestión.

Tilo (Tilia spp.): Ponga de 2 a 3 cucharaditas de flores en una taza de agua caliente y déjelas reposar 15 minutos. Beba varias tazas al día. El tilo es un carminativo y un relajante.

Yerbabuena (Mentha piperita): Como té o como aceite, en cápsulas con capa entérica. La yerbabuena es un carminativo.

Salvia (Salvia officinalis): El gobierno alemán aprueba el consumo de entre 4 y 6 gramos de hoja de salvia para la indigestión. No se recomienda para mujeres que estén amamantando.

Azafrán de las Indias (Curcuma longa): Ya sea como especia o en cápsulas. El azafrán de las Indias es anti inflamatorio y carminativo.

 

RECOMENDACIONES DIETÉTICAS

• Llevar a cabo una alimentación saludable y con un aporte energético que permita de forma progresiva normalizar el peso en caso de sobrepeso u obesidad.

• Tener siempre en cuenta la tolerancia individual para hacer la dieta cada vez más variada y completa.

• Algunos alimentos le pueden producir molestias, y si es así, suprimirlos durante algún tiempo de su régimen y probar a reintroducirlos de nuevo más adelante. No limite su dieta durante más tiempo o más de lo necesario.

• Distribuir la alimentación en cinco o más comidas al día para reducir el volumen de alimentos por cada toma, no dejando pasar más de 3 horas sin comer o beber algo.

• No hacer comidas abundantes; pesadas o copiosas, comer lentamente y masticar bien.

• No comer alimentos sólidos o líquidos justo antes de ir a la cama, dejar pasar al menos dos horas

• Preferir alimentos jugosos que apenas precisan grasa ni cocción prolongada.

• Tomar en pequeña cantidad o de forma ocasional alimentos grasos y evitar los muy salados o en escabeche.

• Evitar las salsas muy grasas elaboradas con yemas, exceso de aceite, nata, queso … tipo carbonara, holandesa, etc.

• Evitar alimentos que estimulan la secreción gástrica como el café y el alcohol.

• Sustituir el café, el descafeinado y el té por achicoria, malta o por infusiones suaves (romero, salvia...), excepto de menta piperita, que relaja el esfínter del esófago facilitando el reflujo gástrico.

• Según hábitos, se permite un consumo moderado de bebidas alcohólicas de baja graduación (cerveza, sidra, vinos de mesa) durante o después de las principales comidas, nunca en ayunas.

• No tomar bebidas gaseadas.

• No consumir cantidades excesivas de azúcar.

• Los derivados del tomate (salsas) y el zumo de cítricos suelen causar molestias, en cuyo caso, podemos asegurar el aporte de vitamina C tomando mandarinas dulces o frutas tropicales maduras (mango, papaya…).

• Evitar los alimentos muy calientes o muy fríos ya que provocan irritación.

 

¿CÓMO COCINAR Y CONDIMENTAR?

                Preferir aquellas técnicas culinarias que menos grasa aportan a los alimentos: al agua -cocido o hervido, vapor, escalfado-, rehogado, plancha, horno y papillote.

                Utilizar moderadamente: fritos, rebozados, empanados, guisos y estofados (estos últimos, desgrasar en frío mejora su conservación y calidad nutricional).

                Para que la comida resulte más apetitosa se pueden emplear diversos condimentos:

- Ácidos: Preferir el vinagre de manzana y el zumo de limón al vinagre de vino, según tolerancia individual.

- Aliáceos: Evitar los carminativos que estimulan las secreciones gástricas -ajo, cebolla, chalota…, según tolerancia individual.

- Hierbas aromáticas: Conviene incluir en las recetas tradicionales hierbas que ayudan a la digestión tales como el estragón, el eneldo, laurel, tomillo, romero, mejorana y otras hierbas aromáticas.

- Evitar las especias fuertes, pimienta (negra, blanca, cayena y verde), pimentón, guindilla.

ADEMÁS… (no todo es comer)

• Vigile su dentadura.

• Dejar de fumar, ya que el tabaco irrita la mucosa gástrica y aumenta la acidez.

• Evitar tomar ciertos antiinflamatorios, ácido acetil salicílico (aspirina, culdina) que dañan la mucosa del estómago.

• Relajarse antes y después de las comidas pero No acostarse inmediatamente, mejor permanecer sentado o inclinado a unos 120º y levantar el cabecero de la cama unos 8 cm. Cuanto más vacío esté el estómago antes de tumbarse mejor, ya que se reduce la posibilidad de reflujo.

• Evitar la ropa muy ceñida y las actividades que exijan doblarse y que aumentan la presión abdominal.

ALIMENTOS ACONSEJADOS:

                Leche y lácteos: preferir los menos grasos; leche semidesnatada o desnatada, yogures no enriquecidos con nata, queso fresco, quesos cremosos (poco grasos, tipo de nata), requesón, cuajada, petit suisse, mousse de yogur.

                Carnes, pescado, huevos y sus derivados: carnes con poca grasa, pescado blanco, huevos revueltos o en tortilla o escalfados o pasados por agua, fiambre de pollo o pavo.

                Cereales, patatas y legumbres: todos salvo los indicados en "alimentos limitados". En relación con las legumbres cocidas enteras, se aconseja cocinarlas sólo con arroz o patata y verduras, y si aún así no sientan bien, probar cocidas en puré y pasadas por el chino o pasapurés para eliminar los "hollejos" y mejorar su digestibilidad (su tolerancia depende de la persona).

                Verduras y hortalizas: evitar las flatulentas (col, coliflor, repollo, coles de Bruselas, alcachofas, cebolla y pimiento en crudo, etc.).

                Frutas: frescas muy maduras no ácidas, batidas o asadas o en compota o en puré.

                Bebidas: agua, caldos, infusiones suaves (salvo de menta piperita o con extractos de menta), zumos no ácidos, bebidas sin gas.

                Grasas: aceite de oliva y semillas (girasol, maíz, soja...), mantequilla o margarina (se toleran mejor en crudo) y mayonesa light (menos grasa que las convencionales).

                Otros: mermeladas en desayunos, con moderación.

ALIMENTOS PERMITIDOS (Consumo moderado y ocasional):

• Leche y lácteos: leche entera (según tolerancia), batidos lácteos (excepto de chocolate), natillas y flan, arroz con leche.

• Carnes semigrasas, pescado azul, jamón serrano y jamón york magros

• Cereales: cereales de desayuno azucarados (sencillos, con miel, integrales y muesli), según tolerancia.

• Bebidas: zumos comerciales no ácidos, fruta en almíbar sin el jugo.

• Otros productos: miel (puede dar acidez), bollería y repostería sencillas (las que en composición más se parecen al pan: bollo suizo, bizcochos de soletilla), gelatina de frutas, helados y sorbetes, frutos secos y mayonesa convencional.

ALIMENTOS LIMITADOS (consumir de forma esporádica o en pequeñas cantidades):

Leche y lácteos: leche condensada, quesos fuertes (grasos, muy maduros o fermentados), postres lácteos con nata.

Carnes grasas, fibrosas como el conejo, carne cocida dos veces o muy condimentada, embutidos grasos y vísceras, huevos duros, pescados en escabeche o en salazón (bacalao, arenques…).

Cereales: pan fresco recién horneado tipo baguette (fermenta en el estómago y crea molestias), cereales chocolateados, galletas rellenas, chocolateadas o bañadas con soluciones azucaradas, etc.

Frutas: fruta no madura y cruda, frutas ácidas, fruta en almíbar, frutas desecadas y confitadas.

Bebidas: café, descafeinado y té fuertes, bebidas con extractos de café o de guaraná, bebidas con chocolate, bebidas con gas y todas las bebidas alcohólicas (irritan la mucosa gástrica y aumentan la acidez).

F/CLM

Descargo de responsabilidad

Comesalud proporciona información científica entendiéndose que el autor no está proporcionando servicios de asesoramiento médico, psicológico o nutricional en este blog, ni persigue ningún fin económico directo o indirecto.

La información suministrada que contiene este blog no debe utilizarse en lugar de una consulta con un médico competente o profesional de la nutrición.

La información suministrada que contiene este blog no cubre todos los usos posibles, acciones, precauciones, efectos secundarios e interacciones. No se debe tomar como consejo médico para problemas individuales. La responsabilidad por las acciones individuales u omisión basada en el contenido de este sitio está expresamente excluida.

 

 

 

Grasas: nata, manteca, tocino y sebos.

Otros productos: fritos grasos, pastelería y repostería, chocolate y salsas picantes.